Londres, 20 de mayo de 2026. La Fundación Raspberry Pi ha marcado un hito histórico en la computación de placa única (SBC) con el lanzamiento global de la esperada Raspberry Pi 6. En un movimiento audaz que redefine el estándar de la industria, la nueva placa abandona las arquitecturas cerradas para adoptar un silicio personalizado basado en la arquitectura abierta RISC-V de 64 bits. Este cambio no solo promete un rendimiento de procesamiento general un 65% superior a su predecesora, sino que democratiza aún más el desarrollo de hardware libre a nivel global.
La verdadera joya de la corona de la Raspberry Pi 6 es la inclusión de una Unidad de Procesamiento Neural (NPU) integrada de desarrollo propio, capaz de entregar hasta 12 TOPS (Tera Operaciones por Segundo). Esta adición técnica transforma el dispositivo de un simple microordenador educativo a una potencia de ‘Edge AI’ (IA en el borde), permitiendo la ejecución local de modelos de lenguaje pequeños (SLM) y sistemas complejos de visión computacional en tiempo real, todo sin necesidad de depender de conexiones a la nube o costosos servidores externos.
En cuanto a conectividad y memoria, el dispositivo no escatima en recursos. Viene equipado con opciones de hasta 16 GB de memoria RAM LPDDR5, dos puertos PCIe Gen 4.0 de factor de forma compacto, soporte nativo para Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4. Además, el consumo energético se ha optimizado mediante un chip de gestión de energía inteligente de nueva generación. Los desarrolladores ya han comenzado a elogiar la retrocompatibilidad del sistema operativo ‘Raspberry Pi OS v13’, el cual incluye capas de traducción binaria para garantizar que los scripts heredados de Python, C++ y contenedores Docker funcionen desde el primer día sin fricciones.